Si una tarea sigue siempre los mismos pasos, se puede montar una vez
para que ocurra sola el resto de las veces.
Un patrón es cualquier cosa que hagas más de una vez de la misma
manera. Llega un mensaje, miras quién es, contestas lo de siempre y lo
apuntas en algún sitio. Mañana, otra vez. Pasado, otra vez.
Llega un mensajeMiras quién esContestas lo de siempreLo apuntasSe hace solo
Ese es el patrón. Da igual que sean mensajes, presupuestos, citas,
facturas o avisos: mientras los pasos sean siempre los mismos, se
pueden montar una vez y desaparecen de tu día. Lo que no tiene patrón
—decidir, negociar, tratar con una persona cabreada— sigue siendo
tuyo, y así debe ser.
Con inteligencia artificial donde hace falta
No en todo, y no por moda: solo donde hace el trabajo mejor que una
regla fija.
Cuándo la usamos
Sin ella
Un aviso automático solo entiende lo que le has escrito
exactamente. Si el cliente lo dice de otra forma, se pierde.
Con ella
Entiende lo que le escriben aunque esté mal escrito, resume una
conversación larga o clasifica un correo sin que nadie lo lea.
Cuándo no la usamos
Lo que no toca
Sumar, copiar un dato de un sitio a otro o mandar un aviso a
una hora fija no necesita nada de esto.
Por qué
Ahí una regla de toda la vida es más barata, más rápida y no
se equivoca nunca. Meter más tecnología no lo hace mejor.
Qué se puede automatizar en tu negocio
Estas son las tareas que más veces nos piden. Si la tuya no está,
pregúntanos: casi todo lo que haces siempre igual se puede montar.
Los mensajes de siempre
Hoy
Contestas veinte veces al día lo mismo: precios, horarios, si
hay hueco esta semana.
Después
Se contesta solo, al momento y a cualquier hora. A ti solo te
llega lo que de verdad necesita tu respuesta.
Las citas
Hoy
Las apuntas en una libreta o en el móvil, y a veces se te pasa
avisar al cliente.
Después
Entran solas en tu calendario, el cliente recibe el recordatorio
y tú ves el día de un vistazo.
Los presupuestos
Hoy
Abres el último, cambias dos cifras, revisas que no se te haya
colado nada del anterior.
Después
Se escribe con tus precios y tus datos, sale igual siempre y lo
tienes listo para enviar en un minuto.
Las facturas y los gastos
Hoy
Se acumulan en el correo y en el móvil, y a final de mes toca
buscarlas una por una y apuntarlas a mano.
Después
Se registran solas en una hoja de cálculo y el archivo se
guarda ordenado por fecha y proveedor.
Los datos que van de un sitio a otro
Hoy
Copias del correo a la hoja de cálculo, y de la hoja al programa
de facturas.
Después
Viajan solos, sin que nadie los teclee dos veces y sin las
erratas que salen al copiar.
Los avisos
Hoy
Te acuerdas tú: la revisión anual, el pedido que hay que
repetir, el cliente al que había que llamar.
Después
Salen en el momento justo, al cliente o a ti, sin depender de
que ese día te acuerdes.
Desde una cosa pequeña hasta todo el proceso
Nos adaptamos al presupuesto que tengas. Lo de siempre es empezar por
una tarea y seguir cuando se ve que funciona.
PequeñoUna sola tarea, la que más horas te come, montada y funcionando
MedianoVarias tareas conectadas entre sí: mensajes, citas y avisos en el mismo sistema
GrandeUn proceso entero del negocio, de principio a fin, con su seguimiento
Te decimos qué cuesta cada opción antes de empezar. Sin compromiso y sin
letra pequeña.
Qué hace falta de tu parte
Poco, y casi todo al principio. Lo decimos claro para que sepas dónde
te metes.
Contarnos qué te come el día
En dos líneas por correo vale para empezar, o en una llamada de
media hora que no te cuesta nada. No hace falta que sepas cómo se
arregla: para eso estamos.
Media hora enseñándonos cómo lo haces hoy
Por videollamada o en persona si estás cerca. Necesitamos verlo
tal cual lo haces, con sus manías y sus excepciones.
Probarlo una temporada
Lo dejamos funcionando en pequeño, lo miras unos días y ajustamos
lo que no encaje antes de soltarlo del todo.
Lo que no hacemos
Es tan importante como lo anterior, y ahorra malentendidos.
NuncaCambiarte todos los programas con los que ya trabajas
NuncaMontarte algo que solo sepamos usar nosotros
NuncaPrometerte resultados que no podemos garantizar
Si vemos que tu caso no compensa, te lo decimos y no te cobramos por
mirarlo.
¿Cuál es la tuya?
Escríbenos la tarea que más veces repites en una semana, o pide una
llamada. Las dos cosas son gratis y no te comprometen a nada.