El objetivo
Qué quieres conseguir, dicho como se lo dirías a alguien nuevo: «que nadie se quede sin respuesta», «que el viernes estén todas las facturas apuntadas».
Un agente de inteligencia artificial atiende, registra o prepara por tu equipo, con vuestras herramientas, vuestras normas y el segundo cerebro de tu empresa. Cuando no sabe algo, o algo compromete a tu empresa, te lo pasa. Y antes de pagar nada, ya lo has visto funcionando.
Ejemplo animado de un parte de encargo. Objetivo: que ningún cliente se quede sin respuesta. Herramientas: agenda, correo, programa de gestión y web. Normas: dice que es un asistente, no da precios que no le hayas dado y lo que no sabe te lo pasa. Llega un mensaje mal escrito pidiendo mover la visita del técnico del jueves; el agente elige la agenda, ofrece el viernes a las 10:00 y queda contestado.
Lo que consultan todos
Tarifas, catálogo, acuerdos con clientes, procedimientos y correos: lo que sabe tu empresa, ordenado en un solo sitio y a su nombre. Lo montamos con tus agentes, y todos lo consultan antes de contestar, de escribir o de proponerte algo.
Cambias un precio en un sitio y todos los agentes lo usan desde ese momento. Tú decides quién puede consultar qué.
¿Te pica la curiosidad? Te enseñamos cómo sería el de tu empresa.
Escríbenos
Antes de contestar, tu agente busca aquí la nota que lo responde y te dice de cuál lo ha sacado. Si no está, pregunta.
Ejemplo animado del segundo cerebro de una distribuidora, con seis documentos: tarifas, acuerdos con clientes, catálogo, pedidos, manual de marca y procedimientos. Un comercial pregunta qué se le ofreció a un cliente la última vez y cuánto compra ahora. Se encienden dos documentos, los acuerdos y los pedidos, y la respuesta dice de cuáles sale: en marzo se le ofreció un 4 % a partir de 150 cajas y desde entonces ha hecho tres pedidos de unas 120. Cambiar el descuento se deja para el responsable.
Agente o automatización
Las dos sirven. Lo que cambia es quién decide cada paso.
Siempre los mismos pasos y en el mismo orden. Funciona bien cuando todo llega igual: el mismo formulario, el mismo archivo. Si un cliente escribe «mandadme lo del mes pasado, pero el doble», no sabe qué hacer con eso.
Entiende lo que le escriben aunque venga mal escrito, mira vuestro programa o vuestra hoja, actúa y, si no sabe o no le toca decidir, te lo pasa con un resumen.
Lo que mejor funciona suele ser la mezcla: los pasos fijos, automatizados, y un agente solo donde hay que entender o decidir. Si en tu caso basta con lo de siempre, te lo decimos.
Lo que pones tú
Qué quieres conseguir, dicho como se lo dirías a alguien nuevo: «que nadie se quede sin respuesta», «que el viernes estén todas las facturas apuntadas».
El correo, la agenda, el programa de gestión o la hoja de cálculo. Solo las que le abres y con el permiso justo: puede apuntar citas sin poder borrar las vuestras.
Lo que puede hacer y lo que no. Las normas mandan sobre el objetivo: si para cumplirlo tuviera que saltarse una, para y te pregunta.
Un agente de IA puede equivocarse. Por eso trabaja con reglas escritas, se prueba antes de soltarlo y el primer mes revisamos contigo todo lo que hace.
Agente de llamadas y chat
Atiende el teléfono, el WhatsApp, el correo y el chat de tu web. Resuelve dudas con vuestra información, abre avisos, coge citas en vuestra agenda, anota lo que importa y pasa lo que no sabe a quien le toca.
El WhatsApp y el teléfono los atiende a través de una línea oficial que montamos contigo, a nombre de tu empresa.
Ejemplo animado de una llamada a una empresa de instalaciones atendida por el agente un sábado. La norma dice que las urgencias pasan al técnico de guardia. Un cliente avisa de que se le ha parado la cámara frigorífica del almacén; el agente se presenta como asistente, abre un aviso urgente, pide la dirección y, cuando le preguntan el precio, no lo da: dice que lo dará el técnico y le pasa el aviso al técnico de guardia.
Agente comercial y de marketing
Prepara las publicaciones con vuestras fotos y vuestra forma de hablar, deja escrita la respuesta a cada reseña de Google y el correo para los clientes que hace tiempo que no compran. Todo se queda en borrador hasta que lo apruebas.
No hace anuncios de pago ni promete ventas. Y solo escribe a los clientes que han aceptado recibir vuestros correos.
Ejemplo animado de la semana que prepara el agente comercial de una distribuidora. La norma dice que nada sale sin tu visto bueno. Prepara la publicación del lunes en LinkedIn, en borrador; escribe la respuesta a una reseña de dos estrellas y la marca como delicada para que decidas tú; y deja escrito un correo para doce clientes que aceptaron recibir correos y no compran desde junio. Al final, solo la publicación del lunes lleva el sello de aprobado.
Agente de registro de facturas
Lee las facturas que recibes por correo, en foto o en PDF. Saca el proveedor, la fecha, la base, el IVA y el total, y las deja en vuestro programa de contabilidad o listas para la gestoría. Si una no suma o ya estaba, no la apunta: te la deja aparte.
Solo las facturas que recibes. Emitirlas exige un programa homologado (Verifactu); si lo necesitas, te ayudamos a elegirlo y ponerlo en marcha.
Ejemplo animado del agente de registro de facturas. La norma dice que si algo no cuadra, se aparta. La primera factura suma bien (200 más 42 de IVA, 242) y se apunta. La segunda llega en una foto torcida: el agente la lee, la base más el IVA da 363 pero la factura dice 360, así que la aparta por un descuadre de 3 euros. La tercera ya había entrado el 2 de octubre y no la apunta. Resultado: una apuntada y dos esperando tu visto bueno.
Automatizaciones y programas
Muchas tareas no piden inteligencia artificial: solo que nadie copie datos de un programa a otro. Eso también lo montamos, y casi siempre sobre lo que ya usáis.
Programas de facturación propios, no. Desde el reglamento Verifactu (Real Decreto 1007/2023), emitir facturas exige un programa homologado. Te ayudamos a elegir uno y lo dejamos conectado con lo demás.
Cómo se pone en marcha
Un agente se gana la confianza como cualquiera que empieza en tu empresa: con poco, a la vista y corrigiendo lo que no encaja.
Dos líneas por correo o una llamada de media hora. No te cuesta nada.
Con la información de tu empresa, para que lo pruebes tú. Y por escrito: qué hará, qué seguirá haciendo tu equipo, el plazo y el precio.
Primero con datos de prueba y después solo con tu equipo, con tus excepciones de verdad. A tus clientes no llega hasta que funciona como debe.
Miramos juntos lo que ha hecho, lo ajustamos y formamos a tu equipo para usarlo. Si no te ahorra tiempo, se apaga y no pagas la cuota.
Desde una tarea hasta un proceso entero
Lo normal es empezar por un agente y una tarea, y seguir cuando se ve que funciona. Antes de empezar te decimos por escrito qué incluye y lo que cuesta.
No. Se presenta como el asistente de tu empresa, y si alguien prefiere hablar con una persona, se lo pasa.
Puede pasar. Por eso trabaja con reglas escritas, lo importante lo decide una persona, se prueba antes de soltarlo y el primer mes revisamos contigo lo que ha hecho. Además, está configurado para pasarte lo que no encuentra en vuestra información, en vez de contestar a ciegas.
No. Se conecta a lo que ya usáis siempre que se pueda: correo, calendario, hojas de cálculo, programa de gestión o CRM. Para que conteste el WhatsApp y el teléfono hace falta una línea oficial, que montamos contigo a nombre de tu empresa.
No. Solo registra las que recibes. Emitir facturas exige un programa homologado (Verifactu); si lo necesitas, te ayudamos a elegirlo y ponerlo en marcha.
Las cuentas van a nombre de tu empresa y el agente solo ve lo que le abres. Antes de empezar firmamos contigo el contrato de protección de datos que pide la ley.
Un sitio con lo que sabe tu empresa: tarifas, catálogo, acuerdos con clientes, procedimientos y correos, ordenados y a nombre de tu empresa. Tus agentes lo consultan antes de contestar, de escribir o de proponerte algo. La norma es que digan de qué documento sacan cada dato y que, si algo no está, te lo pregunten.
Sí. Con cada agente formamos a tu equipo para usarlo, revisar lo que hace y pararlo si hace falta. Si además queréis aprender a usar la inteligencia artificial en vuestro día a día, eso es la formación en IA.
Un pago por montarlo y una cuota mensual por tenerlo funcionando y revisado. Las dos cifras dependen de lo que haga y de cuánto trabajo tenga, y te las damos por escrito antes de empezar, después de enseñártelo funcionando. Si en el primer mes no te ahorra tiempo, se apaga y no pagas la cuota.
Empecemos
Escríbenos la tarea que más tiempo le quita a tu equipo, o pide una llamada. Mirarlo no te compromete a nada.
O directamente a info@ordevion.com